Allá por el 2017 me tocaba hacer las prácticas del grado en Farmacia y recuerdo que un día una señora me confesó en el mostrador que le acababan de retirar las pastillas del colesterol, las del azúcar y otras tantas más porque hacía unos meses había empezado a andar y a comer bien.
En ese momento decidí que quería ayudar a las personas mediante la mejora de sus hábitos de vida y no con medicamentos (dicho esto, estoy muy a favor de la medicación cuando es necesaria, no quiero que se me malinterprete en un tema tan delicado).
Así que al año siguiente me matriculé en Nutrición Humana y Dietética y hasta el día de hoy he seguido formándome en las áreas que más me apasionan para ofrecer el servicio y la calidad que me gustaría que me ofrecieran a mí.